Aromaterapia
En la lucha emprendida por el hombre contra la enfermedad
se pusieron a prueba miles de tratamientos y entre ellos los
basados en las plantas casi siempre revelaron una eficacia inestimable. La aromaterapia,
o medicina aromática, descendiente directa de la fisioterapia,
existe desde tiempo suficiente como para poder considerar su valor terapéutico
y su acción fisiológica benéfica. Es una medicina natural
no traumatizante y desprovista de toda toxicidad.
Las substancias elaboradas por las plantas, además de ser muy variadas, se adaptan sobre todo más al hombre porque son un producto que tiene su origen en la química de la vida. Los antiguos egipcios, hace 4500 años, ya utilizaban una gran variedad de aromas, algunos de los cuales eran consagrados a ciertas divinidades, como, por ejemplo, el incienso al Sol, la mirra a la Luna.
Aquellos clasificaban las flores y las hierbas en diferentes grupos, de acuerdo
con su destino o uso y la naturaleza de su perfume. Los aceites y las esencias
balsámicas, los ungüentos perfumados, y las resinas diluidas en
vino fuerte eran utilizados de manera frecuente en la medicina, en la cosmética
y para el embalsamamiento de cuerpos, consideradas sus propiedades bactericidas
y antisépticas. Pruebas de ello se encontraron en innumerables papiros
e inscripciones en túmulos y edilicios sagrados.
Después de quedar en el olvido durante miles de años, los aceites
esenciales aromáticos recobraron su lugar en el arsenal
terapéutico, además del simple uso popular, gracias a los modernos
y numerosos trabajos que siguieron a los del padre de la aromaterapia, R: M:
Gattefosse.
Recientes trabajos científicos han definido los diferentes componentes
de las esencias (vitaminas, hormonas, antibióticos y otras substancias
activas) y revelado el principio de su acción terapéutica.
Como consecuencia de su concentración en principios activos, los aceites
esenciales pueden combatir con validez un determinado número de afecciones
pulmonares, rinofaríngeas, hepáticas, intestinales, uterinas,
urinarias y cutáneas.
Actualmente se utilizan más de 50 esencias de plantas aromáticas,
entre ellas: anís verde, albahaca, bergamota, manzanilla, espliego, canela,
limón, naranja, ciprés, eucalipto, geranio, clavero, salvia, verbena,
tomillo, mejorana, rosa, sasafrás etc.
Las cabinas de hidromasaje serie “steam” de Water&Comfort, estan
equipadas con dispensadores de esencias que potencian su propagación
conjuntamente con el vapor.
